jueves, 30 de septiembre de 2010

Crónica del pasto suelto



La calle profunda me muestra y me habla, no para de hablar. No para de escuchar.
Ahora tengo una calle más, una que no busqué, o si, no sé.
Se me hace fácil, una calle fácil y agradable, fácil para mí, porque es de las mías, y eso que yo tengo muy pocas. Pero las tengo. Tengo calles para todo.




miércoles, 29 de septiembre de 2010

Ventana sobre las paredes internas de la gente soleada


Esta ventana la regalé.

Ventana sobre el pasado que nunca toma el tren


Los que quieren nada, quieren nada, la quieren, quieren algo.
Cobardes que andan de la mano con hormigas. Hormigas, pobres víctimas, siempre las pisan.
Esta, que parece hormiga, es gigante a fuerza de voluntad.
¡Gigante! No la toques como hormiga, no le hables como hormiga, no le mientas como hormiga.
No supongas, no pienses, no te desordenes, lo que ves es simpleza.
El pacto es claro.
Como la rueda redonda, tiene una vuelta, sólo una, aunque infinita. Y la hormiga, que poco tiene de hormiga, no exige títulos ni concesiones, sólo grita y grita que no la pisen.




martes, 28 de septiembre de 2010

Ventana sobre la lluvia del sol


Llueve, llueve la lluvia del sol. Nos derrite sin aplastar. Nos derrite bien.
Abriendo ventanas. Abrí una ventana.



domingo, 26 de septiembre de 2010

Ventana sobre la cultura individual



Palabras andantes, porque hablan y ruedan, circulan por rutas y dan vueltas en mundos que son cabezas. ¡Oh!, el poder de la palabra. La palabra es eterna, es la música primera, es el acto y su fundamento, el sueño, la verdad y la mentira, la mentira en la verdad. La palabra vale tanto y no la comprendemos; hablamos por las manos, ojos, cintura, decimos sin decir. Su uso es tan complejo y natural, digo y siento y vos sentís porque digo. Tan, tan compleja que al usarla y no pensarla, o pensarla demasiado, termina en un nudo, una maraña del desastre, lo común de soñar árboles y escupir tierra.
El miedo que envuelve la palabra, yo le temo a la palabra porque no conozco el mundo, tu mundo, sé que es enorme, tormentoso y soleado, pero es una simple descripción.
El dice y yo veo, especulo y siento, me ahogo y respiro, digo con fuerza, grito y no salen las palabras, no las encuentro. Quizás no queda otra que inventarlas/fabricarlas.
Para vos, arte de inspiración.