lunes, 28 de febrero de 2011

Lluvia

Lluvia de fantasmas.

domingo, 20 de febrero de 2011

Color Calor

La vuelta da una vuelta, y vuelve como siempre y como nunca.

viernes, 11 de febrero de 2011

Vacaciones

Casi casi cometo un secuestro.
Lástima que no tengo un bolso tan grande.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Fahrenheit 451

La temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde.

En el Río/oooo

Un tacho de basura, que ya no es un tacho de basura.
Las cosas son lo que nosotros queremos que sean.

martes, 8 de febrero de 2011

Rayuela (Parte II)

Horacio mide dos centímetros.

lunes, 7 de febrero de 2011

Ventana sobre la comunicación


Tiene un paraguas que abre cuando llueve o abre cuando quiere que llueva.
Nada lo roza, lo atraviesa ni lo conmueve.
Cierra su paraguas cuando no quiere más lluvia, y el agua se va y en piedra se transforma.
La piedra, de piedra queda.

Dibujo 1#

Ventana sobre el Lunes

Un viaje de dos horas, para ver a una persona de esas que uno ve porque hay que verlas y no porque realmente estén ahí las ganas.
Hola que tal, ella con su voz aniñada exagerada claro y un hombre nuevo, de hace un mes (como sus zapatos) al que no puede dejar de tocar y mirar y un montón de cosas más que me arrugan la cara y generan tal rechazo como si alguien se pusiera en un cuarto cerrado el perfume dulce y fuerte y horrible que usa la abuela.
Un cigarrillo cada una hora, y solo fueron dos, escena de película de terror, no entiendo porqué pero había que correr, escaparse de sus risas y abrazos y peleas ficticias, cosas que se ven todos los días, pero el olor al perfume de alguna abuela, demasiado perfume, se les fue la mano, —¿Hace cuánto se quieren me dijiste?. Yo y mis preguntas, nada es real, por lo menos para mi, y ¿para qué?.
¡Agustina salí de ahí!.

sábado, 5 de febrero de 2011

Ventana sobre los viajes

Se calzó sus alpargatas cansadas y salió por la puerta.
Volvió por la misma puerta que ya era otra.

jueves, 3 de febrero de 2011

Rayuela

Se vuelan las páginas, no puedo tener más cuidado, lo leo casi cerrado pero las páginas se despegan y se vuelan igual. El libro no quiere que lo lea.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Madre

—Bien muy bien aunque parco parco.
—Este se mueve de a cuenta gotas me parece.
—No se mueve, miralo ahí desparramado en el piso
—Es que no le di de comer todavía
—¿Te pidió comida?
—No...

martes, 1 de febrero de 2011

Fuera de contexto

El temor al cuco se llama silencio.